El texto fue aprobado por unanimidad el 2 de marzo y tiene como objetivo recordar la problemática de los malos tratos en la sociedad y cómo los valores éticos obligan a estar alerta para intentar proteger a las personas más vulnerables.
Por el tipo de lesiones que pueden apreciar en el ejercicio de su profesión, los dentistas están en una posición privilegiada para poder detectar este tipo de situaciones e intervenir de la forma más adecuada.