Cada año se diagnostican más de 8.000 casos de cáncer oral en España, y 1.500 personas fallecen por esta enfermedad, una cifra superior a las muertes por accidentes de tráfico.
La detección temprana es clave para mejorar la supervivencia a medio y largo plazo, y los dentistas son, a menudo, los primeros en identificar lesiones sospechosas en la cavidad oral.